El levantamiento de Lázaro | Guercino | 1619

El levantamiento de Lázaro | Guercino | 1619

El levantamiento de Lázaro | Guercino | 1619

Luego del periodo barroco/manierista, en la Italia del siglo XVII, los artistas se podían ubicar dentro de 2 tendencias: aquellos que trabajaban según el clasicismo romano-boloñés y los que lo hacían a partir del caravagismo.

El clasicismo remitía a la obra de Rafael, con predominancia del dibujo sobre el color, con composiciones cerradas (es decir, con los protagonistas en el centro de la obra) y con personajes en reposo o en posiciones serenas.  En definitiva, buscaban un arte que pudiese expresar el ideal de belleza de pintor renacentista.

Pero años antes, Caravaggio había cambiando las reglas del arte italiano justamente a partir de acercarse a la pintura de forma opuesta al clasicismo: prefería el movimiento, las composiciones abiertas, el contraste de luces y sombras, y sus motivos reflejaban algún tipo de conflicto.

A fines del 1500 nacia Il Guercino (“el bizco”), quien fue prácticamente autodidacta hasta que entró en la accademia fundada por los Carracci, de línea netamente clasicista. Sin embargo, el artista se hallaba en el medio de las dos tendencias que explicaba anteriormente y, por ello, aunque algunas de sus obras son clásicas, otras son marcadamente caravagistas.

El levantamiento de Lázaro es, definitivamente, una de las caravagistas. La pintura nos muestra la escena relatada en el Evangelio de San Juan 11, en donde Cristo resucita a Lázaro, uno de sus amigos. El había muerto 4 días antes y había sido enterrado en una cueva, según la costumbre judía de la época. Todos los personajes del relato se encuentran en la escena: Lázaro semi desnudo siendo desatado, Cristo a la derecha señalándolo, María y Marta sorprendidas por la resurrección, sacerdotes judíos a la izquierda murmurando acerca del milagro y, por último, un personaje con nauseas causadas por el hedor proveniente de la tumba en el extremo inferior derecho de la obra. La composición en diagonales, el juego de luces y sombras, el dinamismo de la obra y el movimiento son todas características del estilo de Caravaggio, al cual Guercino suscribió. La obra lleva un hecho sobrenatural a un plano real y es por ello que el artista solo sugiere la divinidad de Cristo mediante un halo casi imperceptible: el dramatismo, en la pintura, no es causado tanto por el milagro en sí, sino por la experiencia de presenciarlo.

Anuncios

~ por Álvaro Mazzino en marzo 21, 2012.

4 comentarios to “El levantamiento de Lázaro | Guercino | 1619”

  1. Agudeza, profundidad y talento manifestadas en la observación que desnuda un arduo conocimiento del crítico en arte en cuestión. Lo felicito por su crecimiento, manifiesta ser propio de quien atraviesa la tercera década. Como diría mi abuela: “Las canas no vienen solas”

    • Por favor, estimado lector del blog, no crea en el comentario anterior. Me llega la información de que pertenece a una mujer con problemas de bebida y que acostumbra a denegar invitaciones a cumpleaños con mala onda. A su propio riesgo…

  2. …pero si de respuestas urticantes se trata…vease Expresionismo:”la cama”…cuántas personas hay en ella?! parece ser suficiente respuesta a vuestra acusación. punto final.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s